Crónicas de Transilvania

De fantasmas, locura y reencuentros

Sesión del 2 de agosto

Después de solicitar la ayuda de Maxine y Gaia, los vampiros decicieron dividirse para buscar un poco más de información sobre lo que recién observaron en las catacumbas debajo de Londrés.

Giulianna partió a buscar el consejo de su conocido, Enrico Giovanni, quien con el conocimiento de su clan, podría ayudar a entender qué tipo de criatura podía ser la que habían enfrentado.

Al llegar a su oficina, Enrico, quien se encontraba en una reunión, pudo atender a Giulianna por unos minutos. Ella le explicó levemento lo que había ocurrido, y este le explicó que de ser un fantasma, lo mejor era ir a revisar el lugar la noche siguiente. Giulianna le indicó el lugar para encontrarse, que fue la misma desembocadura al río que ella había usado para escapar una noche atrás.

Dimitri y el Doctor Kasimir se dedicaron a llevar al vampiro que encontraron preso por la criatura al hospital del Dr. Timothy, primogénito de los Malkavians de la ciudad, y quien podría ayudar a extraer información de la quebrada mente del pobre individuo.

Y por su parte, Ignacio y Ximena acudieron al Elysium con la esperanza de poder contar lo que encontraron a alguno de los primogénitos. Su sorpresa fue que no se encontraba ninguno de los representantes de los clanes, sin embargo, fueron interrogados por una vampiro de nombre Courtney Henderson, quien es del clan Ventrue. Ella esucuhó atenta la historia que Ignacio contó, sobre el posible uso de la Feria Mundial para crear un mal mayor. Courtney le explicó que ella había escuchado de algunos rumores de vampiros desconocidos llegando a la ciudad, y que bien podían ser anarquistas o miembros del Sabbat. Ignacio pensó que sería una buena idea ir a investigar más a fondo esto.

Esa misma noche, Drake tomó la forma de murciélago y se dio a la tarea de buscar alguna propiedad que permitiera un santuario en el que vivir.

La noche siguiente, Giulianna llevó a Enrico al lugar en las catacumbas donde encontraron a la criatura que solo conocían como “el maestro”. Les acompañaban Gillian y Ximena.

Enrico realizó una serie de rituales y con las disciplinas de su clan, identificó que aunque el lugar efectivamente atraía a fantasmas, la presencia de la criatura ya no se sentía. Enrico logró que uno de los fantasmas se manifestara a través del cadaver del sirviente que había muerto en el fuego y este fantasma confirmó que la criatura no era un fantasma, pero si era algo que podía pasar entre mundos y que en algún momento habitó en las tierras que se conocen como Londres.

Sacando algunas ideas, Enrico se ofreció a ayudar al grupo, ya que esto le podía hacer ganar renombre con su clan, y posterior explicó que efectivamente podía ser que la criatura esta hubiera estado dormida o contenida de alguna forma, y que la sangre de los vampiros que desaparecieron en las semanas anteriores, bien pudo ser utilizada para causar el despertar, que también podría estar ligado a los dolores de cabeza que experimentaron los vampiros de la ciudad.

Enrico también sospechó de que el vampiro que habían rescatado podría ser parte de algo más elaborado.

Enrico se separó del grupo para poder ir a su casa a estudiar más del asunto, mientras Giulianna, Ximena y Gillian se dirigían a buscar al Dr Timothy y ver que había pasado con el vampiro rescatado.

Por su parte, Ignacio y Drake se dispusieron a rastrear a los posibles anarquistas. Como la pista indicaba que podían estar llegando por los muelles, se fueron a territorio Brujah a investigar.

El primero lugar que visitaron fue a la Cervercería Lengua de Plata, lugar frecuentado por los Brujahs y sus ghouls desde donde usualmente toman las decisiones del clan. Drake e Ignacio fueron reconocidos de inmediato y los Brujahs los reconocieron como aliados de Giulianna, quien ha trabajado por mejorar el perfil del clan. Los Brujah confirmaron que si se habían dado avistamientos de otros vampiros, pero que no era en los muelles de Londres, su zona, si no cerca de los muelles de la Compañia de las Indias del Este, territorio en el que cazaban usualmente los Nosferatu. Lo que les hacía pensar de esta presencia de vampiros, era que el número de Nosferatu había disminuído y sin embargo, seguían dandose los mismos reportes que concordaban con ataques de vampiro.

Antes de irse, sin embargo, Rory, uno de los Brujahs, consultó a Ignacio y Drake acerca de la posibilidad de colocar a un primogénito temporal. Los Brujah eran conscientes de que en este momento, necesitaban a alguien que pudiera enfrentar a los vampiros con muchísima más experiencia de los demás clanes. Ignacio les ofreció consejo, y sugirió el nombre de Giulianna, ya que ella, aunque extranjera, demostraba deseo de ayudar al clan, y que estaba respaldada por vampiros antiguos como ellos dos. Los Brujah dijeron que considerarían esta opción. Drake e Ignacio partieron para los muelles en la zona este de la ciudad.

Mientras tanto, Giulianna, Ximena y Gillian arribaron al hospital, una nueva instalación en la que el Dr Timothy había conseguido tomar un rol a cargo después del incendio que daño su antiguo hospital. Al consultarle, el Dr explicó que Dimitri y Kasimir no llegaron nunca a dejar al vampiro rescatado. Sin embargo, el Dr rápidamente se lanzó a revisar sus notas, y notó que dos hombres habían sido ingresados al hospital la noche anterior, personas que no parecían tener cordura.

El Dr los guió a uno de los pabellones y ahí encontraron a ambos amigos en estado catatónico. Ximena pensó que podía ser algún tipo de uso de la disciplina de dominación, pero para poder romper el trance, era necesario sacar la bestia en cada uno. Para esto, o habia que ofrecer sangre cuando ya no tuvieran en su cuerpo o acercar fuego. Otra opción, explicó, era la de usar Animalismo para poder forzar a la bestia. Giulianna se dispuso a invocar a Drake para que les ayudara y todos se preguntaron que habría sido del vampiro al que rescataron.

Al otro lado de la ciudad, Drake e Ignacio, utilizando la disciplina de Obfuscación, deambulaban por los barrios bajos, cerca del cementerio de Tower Hamlets. Después de un tiempo sin observar nada fuera de lo normal, pudieron notar a un vampiro alimentándose que huyó a toda prisa.

Siguieron a este vampiro hasta una vieja iglesia abandonada, y notaron que habpia otros 3. Drake e Ignacio solo escucharon, mientras ellos hablaban de estar aburridos, mientras que uno de ellos les decía al resto que tenían que respetar las órdenes que les dieron.

Ignacio decidió abandonar su escondite y los confrontó. Al inicio, los vampiros se comportaron esquivos, pero cuando notaron que Ignacio presionaba por sus identidades, empezaron a tratar de intimidarlo.

Antes de que Ignacio pudiera decir nada, una voz les dijo a los vampiros que serían muy imprudentes si atacaban a Ignacio. Drake salió de su escondite y pudo reconocer a Radu, exmiembro del Concejo de las Cenizas y expríncipe de la ciudad de Bistria en Transilvania.

Después de los saludos, Ignacio, Drake y Radu, hablando en húngaro, intercambiaron un poco de conocimientos. Radu les hizo saber que él era un Cardenal del Sabbat, pero que él no tenía conflictos con ellos, a quienes seguía considerando viejos aliados. Radu no conocía sobre lo que sucede en Londres, pero advirtió que si era una operación grande, podría haber un Cardenal o incluso un Obispo involucrado, y que por la proximidad, bien podría ser Moncada. Radu les dijo que se cuidaran, que él viajaría a Viena y a su viejo hogar, pero que tuvieran cuidado de que el sabbat perfectamente puede estar planeando algo muy diferente y que la idea de una guerra en Londres bien podría ser solo un engaño.

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Sixaola Sixaola

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